Las semillas de papaya son conocidas por su capacidad para limpiar y fortalecer el hígado, el principal órgano de desintoxicación del cuerpo. Contienen alcaloides y la enzima papaína, que trabajan en conjunto para eliminar toxinas y regenerar las células hepáticas dañadas.
Modo de empleo:
Triturar de 5 a 6 semillas de papaya secas y mezclarlas con una cucharada de jugo de limón. Tomar esta mezcla en ayunas diariamente durante siete días y descansar una semana antes de repetir el ciclo. Esta suave rutina puede ayudar a mantener la vitalidad del hígado a largo plazo.
2. Limpia los riñones
Gracias a sus compuestos antibacterianos y antiinflamatorios, las semillas de papaya pueden ayudar a proteger los riñones de infecciones y favorecer su función depurativa. Ayudan a eliminar impurezas y a mantener un funcionamiento renal saludable.
Modo de empleo: