Todos hemos vivido esa escena tan molesta: una mosca dando vueltas alrededor del frutero, o peor aún… una cucaracha furtiva escabulléndose bajo el fregadero. Estos huéspedes, tan tenaces como indeseables, pueden transformar rápidamente nuestro hogar en una zona de control de plagas. Pero ¿y si la solución ya estuviera en el baño y la cocina? Un truco sencillo y eficaz, con ingredientes comunes, podría marcar la diferencia…
¿Por qué los insectos evitan esta combinación natural?