La histerectomĂa —la cirugĂa que remueve el Ăştero— es un procedimiento mĂ©dico que muchas mujeres enfrentan por distintos motivos: fibromas, endometriosis, prolapso uterino o incluso cáncer. Si bien puede aliviar sĂntomas severos y mejorar la calidad de vida, sus efectos van más allá de simplemente “quitar un Ăłrgano”. Entender los cambios fĂsicos, hormonales y emocionales posteriores es clave para una recuperaciĂłn consciente y saludable.
1. Tipos de histerectomĂa y quĂ© implican

No todas las histerectomĂas son iguales. Dependiendo de quĂ© se retire, los efectos varĂan:
- HisterectomĂa total: se extrae el Ăştero por completo, pero los ovarios pueden permanecer.
- HisterectomĂa parcial o subtotal: se retira sĂłlo la parte superior del Ăştero, dejando el cĂ©rvix intacto.
- HisterectomĂa radical: se extirpa el Ăştero, el cĂ©rvix, parte de la vagina y tejidos circundantes, utilizada en casos de cáncer.
- Además, puede acompañarse de ooforectomĂa (remociĂłn de uno o ambos ovarios), lo que tiene un impacto hormonal mucho más radical.
La diferencia clave es si los ovarios se preservan o no: quienes los mantienen pueden conservar buena parte de la función hormonal natural, mientras que quienes los pierden experimentan cambios más abruptos.