Los resfriados, la tos y las alergias pueden convertir la garganta y el pecho en verdaderos campos de batalla, obstruidos por una mucosidad espesa. Te sientes congestionado, toses constantemente e incluso te cuesta respirar. Afortunadamente, existen varias maneras naturales de aliviarlo sin recurrir a medicamentos.
Mantente hidratado
Beber agua es tu primera línea de defensa. Los líquidos, como agua, infusiones o caldos calientes, diluyen la mucosidad, facilitando su eliminación. La hidratación también ayuda a mantener las membranas mucosas húmedas, lo que favorece la cicatrización.
Lee más en la página siguiente.