Los infartos silenciosos, a menudo asintomáticos, representan un riesgo insidioso para la salud. Este artículo analiza las señales sutiles de un infarto silencioso y sugiere formas de reducir los riesgos asociados.
Comprender los infartos silenciosos
A diferencia de las representaciones dramáticas, un infarto silencioso se caracteriza por síntomas apenas perceptibles o incluso imperceptibles. Estos episodios, también llamados isquemia miocárdica silenciosa, pueden pasar desapercibidos porque no se acompañan de los síntomas clásicos de un infarto. Se estima que alrededor del 45 % de los infartos son silenciosos, con un riesgo mayor en las mujeres.
¿Qué los desencadena?
Los infartos silenciosos suelen estar causados por la aterosclerosis, una enfermedad caracterizada por la acumulación de placas de colesterol en las arterias coronarias, lo que reduce el flujo sanguíneo hacia el corazón.
Los principales factores de riesgo incluyen:
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Tabaquismo
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Alimentación rica en sal
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Estrés
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Diabetes tipo 2
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Antecedentes familiares de enfermedades cardíacas
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Preeclampsia
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Factores relacionados con la edad y el sexo