Todos tenemos una parte de nuestra historia que no compartimos de inmediato. La clave no es saberlo todo, sino crear un clima en el que cada uno se sienta libre de hablar sin miedo a ser juzgado.
El amor, en el fondo, no es una investigación: es una construcción. Cuanto más ofrezcas un espacio de seguridad emocional, más el otro se mostrará de forma natural.
Porque al final, respetar el silencio de ayer suele ser la más hermosa prueba de confianza para mañana.