La vitamina C es conocida por sus propiedades antioxidantes, protegiendo las células del daño causado por los radicales libres.
Además, esta vitamina tiene un efecto alcalinizante, neutralizando el exceso de acidez estomacal y aliviando así los síntomas del reflujo. Alimentos como los cítricos, el kiwi, los pimientos morrones y el brócoli son ricos en vitamina C y merece la pena incluirlos en la dieta.
Vitamina D: Fortalece el esfínter esofágico inferior
La vitamina D desempeña un papel crucial en la absorción de calcio y en el mantenimiento de huesos sanos. También es importante para prevenir el reflujo ácido al fortalecer el esfínter esofágico inferior, el músculo que impide que el ácido regrese al esófago.
La vitamina D se puede obtener a través de la exposición al sol o comiendo pescado azul, productos lácteos y huevos.
Vitamina E: protege y alivia la inflamación.
La vitamina E es otro antioxidante que juega un papel importante en la protección de las células contra el estrés oxidativo y en la prevención del envejecimiento prematuro.
Además, esta vitamina tiene propiedades antiinflamatorias que pueden aliviar la irritación y el dolor causados por el reflujo. Alimentos como los aceites vegetales, las semillas, los frutos secos y las verduras de hoja verde son excelentes fuentes de vitamina E.
Al incorporar estas cinco vitaminas a tu dieta diaria, podrás fortalecer tu sistema digestivo, mantener la salud de tus membranas mucosas y regular los niveles de ácido estomacal, lo que ayudará a detener eficazmente el reflujo ácido.
Recuerda que es importante consultar con tu médico antes de realizar cambios significativos en tu dieta o comenzar a tomar suplementos vitamínicos. ¡Cuida tu salud y dile adiós al reflujo ácido!