– Deja reposar durante 5-10 minutos hasta que esté espumosa.
– En un tazón grande, combina la harina y la sal. Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de levadura y el aceite de oliva.
– Mezcla todo hasta formar una masa.
– Si la masa está muy pegajosa, añade un poco más de harina, una cucharada a la vez, hasta que se despegue de los lados del tazón.
– Coloca la masa sobre una superficie enharinada y amasa durante unos 8-10 minutos, hasta que esté suave y elástica.
– Forma una bola con la masa y colócala en un tazón ligeramente engrasado.