Dolor persistente
El dolor crónico sin causa aparente puede ser una de las primeras señales de advertencia del cuerpo. El dolor continuo en la espalda, la pelvis o las articulaciones puede estar relacionado con cáncer de huesos, ovarios o hígado.
El dolor es una alarma natural del cuerpo y no debe ignorarse, especialmente si es nuevo o dura varias semanas.
Escucha a tu cuerpo — él sabe antes que tú
No todos estos síntomas significan que tengas cáncer, pero ninguno debe ignorarse. La clave es la conciencia y la detección temprana. Identificar cambios a tiempo aumenta considerablemente las posibilidades de tratamiento exitoso.
Tu cuerpo suele susurrar antes de gritar. Escúchalo. Programa revisiones médicas periódicas, mantén hábitos saludables y no ignores lo que te resulta extraño.