2. Dificultad para planificar o resolver problemas.
Las personas pueden tener dificultades con tareas que requieren concentración, como administrar sus finanzas, seguir recetas u organizar sus horarios. Tareas sencillas que antes eran rutinarias pueden volverse confusas.
3. Confusión con el tiempo o el lugar
Perder la noción de las fechas, las estaciones o el paso del tiempo es otro indicador temprano. Las personas pueden olvidar dónde están o cómo llegaron allí.
4. Dificultad para completar tareas familiares.
Las actividades cotidianas, como conducir a un lugar conocido, usar electrodomésticos o recordar las reglas de un juego favorito, pueden volverse difíciles.
5. Problemas de lenguaje y comunicación
Las personas con demencia en etapa temprana pueden tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas, seguir conversaciones o repetirse. Pueden dejar de hablar a mitad de una frase o tener dificultades para nombrar objetos comunes.
6. Pérdida frecuente de cosas
Colocar objetos en lugares inusuales y no poder volver a encontrarlos es una señal común. Esto también puede generar sospechas o acusaciones contra otras personas.
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