Contrario a la creencia popular de que la muerte súbita ocurre de un instante a otro sin dejar margen de reacción, los cardiólogos insisten en que existen síntomas premonitorios que suelen aparecer hasta 24 horas antes del evento. El gran error de la mayoría de las personas es confundir estas señales con estrés, fatiga o una simple indigestión. Presta especial atención a estos tres factores: