El estrés crónico afecta tu sistema digestivo: dolor, inflamación, colon irritable. Esta conexión cuerpo-mente es fundamental.
Solución: infusiones de manzanilla, té verde y ejercicios suaves como caminar tras las comidas.
6.
Zona lumbar
La tensión muscular y contracturas en la parte baja de la espalda son muy comunes. Mantener una postura adecuada al sentarte y levantar peso puede aliviar esta región susceptible.
7.
Piernas y pies
Algunas personas sufren pesadez, calambres o mala circulación por estrés acumulado. Masajear las piernas, elevarlas y usar circulación activa reduce la retención y el dolor.
Estrategias para aliviar el estrés crónico
- Mindfulness y meditación: pueden ampliar tu “Window of Tolerance” y ayudarte a gestionar mejor las emociones.
- Ejercicio físico: fortalece tu cuerpo y regula hormonas como el cortisol.
- Hábitos saludables: buena nutrición, sueño reparador y descansos frecuentes.
- Técnicas de relajación: yoga, respiración diafragmática, baños tibios y masajes.
- Profesionales de salud: en casos severos, terapia cognitiva-conductual o clínica médica.