Lo que el 90% está haciendo mal
Aplicar calor sobre inflamación reciente → puede empeorar la hinchazón.
Aplicar frío sobre músculos tensos crónicos → disminuye flexibilidad y alivio.
Dejar la compresa demasiado tiempo → riesgo de quemaduras o daño por frío.
No alternar adecuadamente → se pierde el efecto terapéutico real.
Reflexión final
Saber cuándo usar frío y cuándo calor es fundamental para cuidar tu cuerpo y acelerar la recuperación.
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Frío → lesiones recientes, inflamación, dolor agudo.
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Calor → tensión muscular, rigidez, dolor persistente.