Cuando perdemos a un ser querido, tendemos a aferrarnos a lo que nos queda de ellos: fotos, ropa, objetos… recuerdos que nos consuelan. Pero no todo lo que se guarda tiene buena energía. Existen ciertas reliquias familiares que, lejos de mantener el vínculo emocional, pueden cargar con emociones densas, bloqueos espirituales e incluso mala suerte.
En muchas culturas —desde México hasta Estados Unidos— se habla del “peso energético” que tienen los objetos personales de los fallecidos. No se trata de superstición… sino de una conexión emocional tan fuerte que, si no se maneja bien, puede impactar nuestro bienestar, nuestro entorno e incluso nuestras decisiones.
Por eso, hoy te revelamos las 4 reliquias que nunca debes conservar tras una muerte. No importa si eres creyente, escéptico o simplemente curioso… esto te hará reflexionar sobre el poder oculto de los objetos y la importancia de sanar, dejar ir y avanzar.
Ropa interior o prendas muy íntimas 

Aunque suene raro, la ropa íntima de un ser querido fallecido es una de las cosas más cargadas energéticamente. Estas prendas estuvieron en contacto directo con su cuerpo, su energía vital, sus emociones.
Muchas corrientes espirituales advierten que conservarlas puede mantener energías estancadas en la casa, lo cual influye en la armonía del hogar o incluso en tu estado emocional.
¿Qué hacer con ellas?
Lo ideal es agradecer el tiempo compartido, y deshacerte de ellas con respeto. Puedes envolverlas en un paño blanco y enterrarlas, o simplemente donarlas si están en buen estado, pero nunca mantenerlas como recuerdo.